Ecstatic Dance nació en Hawai en el año 2000 de la mano de Max Fathom, inspirado por los 5 Ritmos de Gabriell Roth, la comunidad Body Choir, y el festival Burning Man de Estados Unidos. Es un viaje no verbal hacia la apertura y la expansión, a través de la música y el movimiento. Un espacio más allá de la mente donde el cuerpo se puede expresar con libertad, conectando de forma íntima con uno mismo y/o con el grupo. La música, como única guía, ofrece un collage de ritmos y melodías variadas, que nos hacen vibrar en un sinfín de paisajes y sensaciones. Comenzando suavemente y aumentando gradualmente la energía, pudiendo ir más allá de nuestros límites y acceder de una forma sencilla a un estado de conexión, gozo y plenitud.

Se crea una atmósfera de conexión donde todo el mundo se siente seguro y libre para bailar, expresarse, divertirse, explorar, ser vulnerable, descubrir…

Es apto para todo el mundo sin importar la edad o la condición física y no hace falta experiencia en danza.

Una sesión de Ecstatic Dance empieza con una breve explicación del funcionamiento, así como un calentamiento. La sesión de música y movimiento libre, inspirada en la mutua conexión entre DJ y participantes, dura aproximadamente entre dos y tres horas. Al finalizar se crea un círculo con todos los participantes para compartir.